domingo, 23 de agosto de 2009

La memoria Ancestral


Hace casi 20 años, Heidi Feldman, investigadora norteamericana, se propuso hacer una búsqueda, hasta el momento poco usual para los estudiosos de la música de la diáspora africana en america. Musica Afroperuana. Mas relacionado con el arte Inca-Quechua, el Perú siempre ha sido objeto de investigación musical de dichas culturas, mas no de la invisibilizada cultura afroide. Por lo menos hasta que Heidi escuchó los acordes de un disco de Susana Baca a principios de los noventa. Nunca se imaginó lo que le depararía este interés.

Descubrió que un criollo blanco, un tal Durand Florez, en su afán de rescatar el pasado afrohispano de Lima, y ante la arremetida cultural del migrante serrano formo un conjunto “pancho fierro” donde puso en escena las antiguas expresiones negras de la costa. Pregones, marineras y son de los Diablos. Analizó como la negritud de Nicomedes influenció la lírica popular de la costa peruana, añadiéndole el espectro social y de reclamo que le faltaba, para gritar las injusticias cometidas durante siglos contra negros e indios. Y también la influencia musical con los hermanos Vasquez y de Carlos Hayre, al rescatar piezas ya perdidas en la memoria de los negros y negras viejas. Ponderó de manera objetiva y sin sentimentalismos las participaciones de Perú Negro y de los Ballumbrosio en la esfera chinchana, dándoles el lugar correspondiente dentro de este proceso cultural. Centronizó el status de Susana Baca dentro de la Worl music como fuente actual de referencia musical afroperuana. Y analizó, con el alcance que le da a uno charlar con ella, el aporte de la memoria ancestral de Victoria Santa Cruz. Una memoria que rescató pasos de baile, coreografías, lírica y música para ponerla ante el público, sacarla del espacio puramente afroperuano para mostrarlo y enseñarselo a otros afroperuanos que necesitaban encontrarse con su negritud perdida.

La memoria ancestral de Victoria Santa Cruz, estuvo presente y fue parte fundamental de esta investigación, con esa particular forma de decir las cosas que fluyen naturalmente por su portentoso recordar, Victoria fue el eje central del renacimiento cultural que los africanos trajeron al Perú en su obligada llegada a este país. Sin ella y sin su memoria ancestral, los peruanos no apreciaríamos la diversidad cultural de nuestra nación a cabalidad con la seguridad de que lo que estamos viendo es auténtico. Y los afroperuanos tendríamos menos de lo que tenemos acerca de nuestro pasado y de nuestra ancestralidad.

Hoy día, la memoria ancestral de Victoria Santa Cruz, si bien puede parecer apagada, no dudo que en lo profundo de sus recuerdos, aun siente tambores de una patria lejana, arrebatada por la fuerza de las armas, pero devuelta a sus hijos por medio del constante trabajo y tesón de toda una vida, la de esta admirable mujer.

Porque a pesar de que ahora no se encuentre en los vericuetos de lo que podríamos definir como racional, seguirá siendo la mas autorizada de las memorias vivas de la cultura afroperuana. Ahora que está, y cuando no lo esté.

Gracias Victoria.

jueves, 4 de junio de 2009

Día de la cultura afro peruana




Para todos los afro peruanos

El 4 de junio próximo se celebra el día de la cultura afro peruana. A pesar de que han sido unos 3 años en los que dicho evento no ha sido considerado por los entes mediaticos como vendibles, este año MAKUNGU, quiere darle un toque especial a esta fecha. Empezar a tomar conciencia de la fecha y de sus implicancias para nuestro destino como colectivo. No queremos que esta celebración se quede en la pagina de algún diario con la clásica frase “los afroperuanos son parte importante de la construcción de la nacionalidad peruana.. bla bla”. Queremos darle otr sentido. Queremos compartir con otros afroperuanos y no afroperuanos los sentimientos que nos generan esta fecha. Y que mejor fecha para este evento, que escoger el natalicio del afroperuano mas destacado de los últimos 100 años. Y es que ese poema “Ritmos negros del Perú” le basta para ganarse dicha distinción.
Esta es un día para celebrar nuestra historia, para celebrar nuestra música, para celebrar nuestras danzas, para celebrar nuestra comida y para celebrar a nuestros héroes y personajes mas representativos… es un día para recordarnos como sujetos de derechos y para recordarnos en cada persona, hecho o acontecimiento que pueda ser importante, tal vez publico, tal vez privado; pero siempre nuestro.
Este 4 de Junio, Makungu quiere recordar, al anónimo cófrade de Angola, que, pintando la imagen de un cristo en la pared de la sala de reuniones de los Ngolas quiso graficar a Nsambi Npemba, Dios supremo de los congos, y al adorarle a el al mismo tiempo que a Jesús, dio el inicio a la manifestación de religiosidad popular mas grande de esta parte del mundo.

Paso a nuestro amo y señor
Que va a dormir a su casa
En hombros de nuestra raza
Hecha de sangre y sudor

Queremos recordar también, a Martín de Porres Velasquez y a Ursula de Jesús. Al primero porque al cultivar los valores cristianos, dio un ejemplo de valores al Perú y al mundo, al ser reconocido como el primer santo negro del mundo católico. Y a la segunda, por mostrarnos recientemente su negritud en un diario encontrado hace poco tiempo entre los archivos de la compañía franciscana en Lima.
Queremos recordar a Francisco Congo “Chavelilla”, que tuvo el coraje para reconstruir una pequeña África en los húmedos cañaverales de Huachipa, (acá cerquita nomás por donde ahora anda un zoológico) organizar a 40 personas y dirigir la estructura social mas africana posible en el Perú, siendo recordado por la posteridad como el principal líder de las luchas negras peruanas por la libertad física, cultural y espiritual. También quiere recordar a Antonio Oblitas y a Micaela Bastidas, brazo derecho y esposa de Túpac Amaru II, por ser los 2 pilares mas importantes de la revolución afro indígena mas importante de la colonia en América del Sur.
Queremos recordar, especialmente a Ildefonso, negro patriota de Chincha, miembro de una cuadrilla de negros que, unidos al ejercito de San Martín, fue descubierto en una misión de espía por los españoles, y en lugar de entregarse se lanzo al vacío de un abismo pues prefirió morir “antes de volver a servir a un español” (en sus propias palabras).
Queremos recordar también, a Los húsares de Junin, incomprensiblemente invisibilizados la historia oficial, por haber sido los principales colaboradores en la independencia de nuestro continente y representante de centenares de negros anónimos que murieron en las batallas por la independencia de nuestro país.
Queremos recordar, como no, a las mujeres negras que fueron el verdadero motor de la liberación de nuestros antepasados, al trabajar por ellas por sus hijos y por sus maridos, invirtiendo horas de descanso físico y mental, horas de sueño, para trabajar y conseguir dinero para comprar la libertad de su familia, muchas veces durante muchos años…
Queremos recordar a José Manuel Valdez, médico afro peruano, que por su brillantez firmó el acta de independencia de 1821 y tuvo el “permiso de excepción” para ejercer la noble carrera medica, siendo el antecedente principal de los profesionales de salud negros en el Perú. Uno de nuestros programas lleva su nombre.
También queremos recordar al grumete Medina, niño afro peruano héroe nacional, único sobreviviente del monitor Huáscar, que murió olvidado por la marina de guerra del Perú en 1964 y que la posteridad ha querido recordar con un parque y un colegio a su nombre.
Queremos recordar a los hermanos Augusto y Elías Ascuez Villanueva, rimenses del barrio de malambo, descendientes de los esclavos de la zona, que cultivaron hasta el ultimo aliento el canto de jarana, nuestra hermosa marinera limeña y que junto con Braulio Sancho Dávila, Máximo Bravo, Bartola Sancho Dávila, Manuel Quintana Olivares, Samuel Joya, Porfirio Vásquez, Abelardo y Vicente Vásquez, Pablo Casas Padilla, Victoria y Nicomedes Santa Cruz, y otros tantos artistas criollos negros, nos han dado la oportunidad de conocer las expresiones artísticas de nuestros antepasados. Mención aparte necesitaría Alonso Andrade “Ño bisté”, el ultimo de los grandes Diablos Mayores, fallecido en 1949 en su casa de la calle Luna Pizarro en la Victoria. Otra mención honrosa debería tener Amador Ballumbrosio, patriarca de la familia Ballumbrosio, y fiel cultor de las mas puras tradiciones carmelitanas.
Queremos recordar, como no, a Alianza Lima, el equipo que a pesar de los años, los cambios y las turbulencias sociales y las grandes migraciones internas, sigue y seguirá siendo el equipo de los negros peruanos. A Alejandro Villanueva, José María Lavalle, Roberto y Félix Castillo, Roberto Mosquera, Carlos Gómez Sánchez, Guillermo Barbadillo y Valeriano López, Pedro Pablo León, Teófilo Cubillas, Roberto Rojas, José Velásquez, y últimamente a Jefferson Farfán, por darnos tantas alegrías y orgullo. Y a otras glorias del deporte nacional, como Mauro Mina “El bombardero de chincha”, Bombom Coronado, Fernando Acevedo, Lucha Fuentes, Cecilia Tait y las grandes leyendas del Voley peruano.
Finalmente quiero recordar y rendir homenaje a cada uno de los antepasados de los presentes en esta reunión, por su sufrimiento, por cada gota de sudor y sangre que derramaron en esta tierra, por cada vez que lloraron, por cada penuria por el cual tuvieron que pasar, por cada vez que tuvieron que callar ante las injusticias, por sus esperanzas de un futuro mejor. Espero que nunca les defraudemos pues nosotros somos la única razón por la que existieron.
Queremos recordar a cada uno de nuestros abuelos, por ser las fuentes de los saberes que vinieron de África y que tan sabiamente nos supieron mostrar. En especial quiero recordar a mi abuelo, Emilio Pedro López Arroyo, porque sus palabras sobre los negros y su solo recuerdo, despertaron en mí el orgullo por la negrura y el interés por averiguar sobre nuestras ascendencias. Gracias Abuelo.

Amigos, amigas, hagamos que este día sea de constante reflexión y recuerdo de que si bien nuestro pasado no ha sido el mejor, que ha estado cargado de injusticias, frustraciones y sufrimiento, tales circunstancias no nos amilanan ni nos avergüenzan. Sabemos que somos descendientes de verdaderos héroes y que con esa fuerza en la actualidad, sacamos adelante a esta organización, que sin recursos (irónicamente, como hace 150 años), esta trabajando constantemente ya no para obtener la libertad física, sino cultural y espiritual.

FELIZ DÍA DE LA CULTURA AFROPERUANA.

domingo, 29 de marzo de 2009

Estimados amigos:

En esta oportunidad no les presento algo hecho por mi, sino lo tomo un brillante artículo de Justin Podur de la universidad de Toronto, acerca de las fases del declive africano, sus causas, consecuencias y posibles soluciones. Es parte de nuestra historia, y esta, debe conocerse. saludos

Jesús López


LA DEUDA QUE OCCIDENTE NO TERMINA DE RECONOCERLE A AFRICA

Justin Podur. Universidad de Toronto / Znet. Publicado en El Corresponsal de Occidente.
Diciembre 2002




Cuatro siglos de esclavitud, seguidos de años de colonización, una fase de
independencia controlada y un período de ajuste feroz llevaron a Africa a la
postración en la que se encuentra. Europa y Estados Unidos tienen allí una
deuda superior a la que les reclaman a los países subdesarrollados, una deuda
que debe y puede repararse.

Los argumentos contra las indemnizaciones a África se centran en detalles: ¿Cómo pueden medirse, y pagarse, las millones y millones de vidas destruidas durante siglos? ¿El problema quedará resuelto cuando se logre acordar y pagar una cifra? ¿Puede haber una compensación adecuada para siglos de esclavitud, colonización y destrucción? ¿Podemos considerar a un grupo de personas responsable por las acciones de sus antepasados? ¿Dónde encajaría la explotación actual? Una forma de resolver el tema es dejar de pensar en qué sería una compensación adecuada por la esclavitud. El crimen es demasiado grande, fue cometido por demasiada gente, a lo largo de demasiado tiempo; con tantos perpetradores y víctimas muertas, que una restitución, en el sentido de castigar a los perpetradores haciéndoles pagar una compensación a las víctimas, es imposible.
Además, imagínense si se lograra acordar y pagar una cifra, haciendo para ello una
transferencia directa desde gobiernos occidentales hacia países africanos.
¿Verían el dinero, algún día, las personas que más lo necesitan? ¿Se utilizaría el dinero para enfrentar los problemas serios que afectan a África? ¿O la operación entera sería usada para hacer "relaciones públicas", con las que Occidente limpiaría su conciencia sin tener que resolver los problemas que creó? Sin cambios fundamentales en las relaciones de poder entre África y Occidente, los logros reales de las indemnizaciones se devorarían rápidamente.
Por otro lado, las indemnizaciones podrían darse bajo la forma de una "reforma
reformista" -que apoya la lógica del sistema actual con una transferencia rápida de
recursos que volverían más rápido aún desde África a Occidente- o bajo la forma de una "reforma no reformista", que va en contra de la lógica del sistema actual y moviliza al mundo hacia una mayor equidad y solidaridad.
Un camino hacia un programa de indemnizaciones "no reformistas" puede darse a través
de una focalización sobre el daño hecho a la sociedad africana con la esclavitud, el
colonialismo, las intervenciones militares y los programas de ajuste estructural, así como también en la forma de reparar esos daños. La pregunta de ¿qué le corresponde a África? pasa a ser: "¿Qué se necesitará para poner a África en igualdad de condiciones con el resto del mundo, con todas las mejoras de calidad de vida, infraestructura, tecnología y ecología que esto implica?". Con relación a la pregunta de cuál sería el origen de estos fondos, la respuesta es que hay suficiente dinero en los niveles superiores, o sea que los recursos serían transferidos desde las instituciones que actualmente continúan con el saqueo de África: empresas, gobiernos e instituciones militares.
El daño ocasionado por Europa (y Norteamérica) a África se dio en cuatro fases.
La primera fue el período de esclavitud, 1450-1850. La segunda fue el período de colonización, 1850-1960. La tercera fue en la independencia temprana, 1960-1980. La cuarta fue en el período de ajuste estructural, de 1980 a la actualidad.

Esclavitud
En su libro "The African Slave", Basil Davidson sintetiza el daño inflingido por
la relación de esclavitud que dominó la interacción entre Europa y África entre 1450-
1850, intensificada en 1650-1850.

Despoblamiento.
Davidson considera que el impacto directo del despoblamiento de África fue menos devastador que el impacto social, económico y político. Por supuesto que esto no es ningún consuelo para las millones de personas cuyas vidas fueron destruidas por el comercio de personas. Un número estimativo de las personas llevadas es de 12 millones, además de 2 millones que murieron en el camino y 7 millones muertes antes del embarque, totalizando alrededor de 21 millones entre 1650 y 1850. Fue una pérdida devastadora, y hay evidencia de que el despoblamiento tuvo un impacto duradero. En zonas donde las personas carecían de capacidad para defenderse del tráfico de esclavos hay densidades poblacionales más bajas aún que en los lugares donde la gente podía defenderse.

Impactos económicos.
La esclavitud produjo daños constantes y decisivos en el desarrollo económico y
tecnológico de África. Según palabras de Davidson, "la producción exportadora era un
monocultivo de seres humanos". Fueron llevadas las personas que hubieran contribuido
su labor a África y que hubieran desarrollado habilidades, tecnologías e industrias locales.
Ni siquiera se les dio la posibilidad de enviar cosas hacia Áfricasiguiendo el camino
inverso de la migración de trabajadores.

Impactos sociopolíticos.
El tráfico de esclavos fortaleció a los elementos más conservadores de la sociedad
africana, permitiéndoles comerciar con gente a cambio de armas devastadoras para
producir aún más esclavización.
Posiblemente África hubiera podido recuperarse de la prolongada y destructiva relación si esta hubiera sido seguida por una nueva relación de igualdad, con avances tecnológicos y una expansión de la libertad económica. Pero la esclavitud ayudó a preparar el terreno, en la forma de sociedades y estructuras sociales devastadas, para el colonialismo.

Colonialismo
Una excelente introducción a los impactos del colonialismo y las subsiguientes relaciones entre Occidente y África es el trabajo de Brooke Schoepf, Claude
Schoepf y Joyce Millen en "Dying for Growth".

Los países europeos continuaron los cinco siglos de esclavización convirtiendo a África en posesiones coloniales. Lo hicieron de maneras increíblemente violentas.
La conquista belga del Congo mató a millones de personas. Europa desarrolló métodos
de "tierra quemada" para la guerra, destruyendo sistemas agrícolas y despoblando áreas enteras.
El colonialismo fue una época de monopolio capitalista. Europa estableció plantaciones para cultivar productos altamente comerciables, minas y sistemas de transporte para facilitar la extracción de los recursos. Las vías y los caminos fueron diseñados para la exportación de mercancías, no para comunicaciones ni desarrollos económicos internos de África.
El colonialismo devastó estructuras sociales que ya habían sido devastadas por la
esclavización. Se forzó con impuestos y coerción a que la gente trabajara en
emprendimientos coloniales donde eran sobre-exigidos y mal alimentados. La agricultura sufrió, la producción alimenticia declinó y luego hubo falta de comida, hambrunas y epidemias. El periodo menos sano de la historia africana fue el de la era colonial, comprendido entre 1890 y 1930.

Si había crecimiento económico, los beneficios se transferían a Europa. La sociedad civil, gravemente afectada por la habilidad de los jefes para deshacerse de sus detractores durante los siglos de esclavitud, fue destruida más aún por las políticas coloniales. Los trabajos especializados y la educación eran monopolizados generalmente por los colonos blancos - y cuando no lo eran, eran entregados de manera tal que se creaba una elite controlada por los poderes coloniales, que actuara por intereses coloniales y no por intereses africanos.

El colonialismo destruyó la economía africana y el sistema agrícola y los reemplazó por sistemas, infraestructuras y estructuras de clase diseñadas para la exportación de bienes y explotación de mano de obra y recursos primarios africanos para beneficio europeo. Por entonces era necesaria una reorientación de esos sistemas sociales hacia la utilización de trabajo y recursos africanos para obtener beneficios para África. También eran necesarias una nueva infraestructura de transporte y comunicación, reformas agrarias para revertir la destrucción agrícola y una transferencia de recursos para reconstruir las áreas más dañadas por las guerras. Al llegar la independencia, ese hubiera sido el curso de la indemnización. Pero desde entonces, Europa (y Norteamérica) no ha actuado para reparar los daños de la esclavitud y el colonialismo, sino que más bien han inflingido mayores daños sobre África.

Independencia temprana
Europa no sólo no tenía ninguna intención de resignar su control sobre África, sino que además existía una idea generalizada de que África debía ser "entregada" a Europa, para ayudarla a reconstruirse después de finalizada la Segunda Guerra Mundial (y de ninguna manera al revés.) Las elites coloniales, que habían servido a los intereses europeos, normalmente se mantenían en el poder. Lo mismo hacían las economías dependientes de las manufacturas. De hecho, gran parte de la economía continuaba en manos extranjeras. Cuando algunos líderes africanos intentaron emprender un camino de desarrollo independiente, fueron derrocados por golpes apoyados desde Occidente.
Sucedió en 1961, con el asesinato de Patrice Lumumba en el Congo. Lumumba fue
elegido primer ministro en 1960. Buscó lograr un desarrollo independiente para África.
Pero Bélgica apoyó un levantamiento en Katanga, una provincia del Congo rica en
recursos naturales, e intervino violentamente para apoyar el pedido de independencia de la provincia. Una intervención de las Naciones Unidas siguió a la de Bélgica. Lumumba fue destituido de su puesto por el presidente bajo circunstancias bastante oscuras. Luego logró convencer al Parlamento para retornar al poder, pero fue obligado a huir. Hay evidencia de que EEUU fue cómplice en su asesinato en 1961 (ver William Blum, "Killing Hope.") Una guerra civil larga y brutal siguió al asesinato. Al fin de la guerra, Mobutu Sese Seko, un sangriento y delictivo dictador, llegó al poder. Mobutu fue reemplazado a mediados de los noventas por Laurent Kabila, otro dictador, cuyo hijo es actualmente el dueño del poder en el Congo.

Un golpe militar, también apoyado por Occidente, derrocó a Kwame Nkrumah, un líder
pan-africacionista en Ghana, en 1966. Nkrumah también buscaba un desarrollo
independiente. El golpe fue seguido por una ola de privatizaciones.
Aquellos gobiernos que no fueron derrocados y que deseaban diversificar la economía de sus países y construir servicios públicos, lo hacían por medio de préstamos dados por instituciones financieras internacionales. Con sectores de la economía controlados por multinacionales que se repartían los beneficios, los países africanos veían habitualmente que era imposible construir capitales y capacidad productiva. La diversificación era lenta, si es que se daba, y cuando los precios de las mercancías colapsaron, África ingresó en una crisis de deuda.

Por lo tanto, el daño ocasionado durante la época de independencia temprana consiste,
en cierto grado, en no haberle dado a África su oportunidad de reparar los daños
ocasionados en los periodos precedentes, como así también algún daño directo
ocasionado por el asesinato de líderes, y haber permitido la acumulación de deudas y la continuación del apartheid. La crisis de la deuda inaugura el cuarto periodo de daño a África: el periodo de ajuste estructural.

Ajuste estructural
Desde los 80, África ha sufrido programas de ajustes estructurales
(SAPs). El ajuste estructural implica, normalmente: privatización de industrias y servicios públicos, desregulación de leyes de trabajo y medio ambiente, achicamiento de la fuerza de trabajo y los servicios del sector público- incluyendo salud, educación y alimentos subsidiados- una contracción de los servicios públicos esenciales en los países pobres.
En Zaire (previamente Congo), por ejemplo, en 1984, un SAP llevó a que 80.000
trabajadores de salud y educación fueran despedidos de puestos gubernamentales.
Resulta difícil calcular los efectos de semejante accionar: ya sea por los ingresos perdidos por familias enteras, por la pérdida de los servicios que esos trabajadores proveían, o por la pérdida de gastos en consumo que hubieran hecho y en el debilitamiento de las organizaciones que se quedaban sin sus trabajadores. En 1985, Ghana empleó a 1.782 médicos. En 1992, empleó a 965.
Los SAPs no han llevado a una reducción de la deuda africana, cuyo valor original se ha pagado varias veces. Las obligaciones de la deuda se llevan una porción aberrante de los ingresos, necesarios para que los países puedan mantener con vida a su gente, y también obliga a los países a que mantengan sus economías orientadas hacia la
producción de exportaciones para poder obtener intercambio extranjero. Por cada dólar
de asistencia recibido por África en 1993, tres dólares quedaron en obligaciones de
deuda; cuatro quintas partes de las ganancias por exportaciones de Uganda van a las
obligaciones por exportaciones. Entre 1990 y 1993, los países africanos gastaron 1340
millones en obligaciones por deuda - cuatro veces lo que gastaron en salud. El hecho de que África produzca cultivos de rápido consumo para exportaciones e importe alimentos no es bueno para su propia seguridad alimenticia, pero es bueno para el comercio agrícola occidental, que consigue un mercado en África a expensas de reformas agrícolas y el alivio del hambre.
La era de ajustes estructurales fue dañina también para la política exterior. EEUU
intervino en la guerra civil de Somalia en 1993, supuestamente para "restaurar
esperanza". Dicha intervención costó la vida de 18 estadounidenses y entre 7.000 y
10.000 somalíes. Las 18 vidas que perdió EEUU llevaron a que impidiera una intervención de la ONU en Ruanda, a pesar de que el comandante encargado de las operaciones en el lugar aseguró que podrían haberse prevenido 800.000 muertes en 1994 y 1995 con 5.000 soldados de la ONU, los cuales requerían de un transporte aéreo que tan sólo EEUU podía brindar. En Sudán, en 1998, EEUU destruyó una planta farmacéutica, eliminando la mitad de las provisiones medicinales del país con consecuencias catastróficas, aún no investigadas, sobre la salud pública.
No se puede echar toda la culpa a Occidente, aunque el papel histórico indica que incluso las estructuras políticas africanas fueron creadas por la prolongada y destructiva relación con Occidente. Cuando se considera el daño actual, producido por las intervenciones militares y los SAPs, queda claro que está ocurriendo una cantidad horrorosa de sufrimiento innecesario.
Hasta en el genocidio de Ruanda, producido por el accionar político de extremistas del Hutu Power, Occidente cumplió un papel que va más allá del simple hecho de no haber actuado para prevenirlo. En este genocidio el Hutu Power organizaba a hutus para matar a tutsis y a hutus moderados. Al lado de Ruanda, en Burundi, una minoría gobernante tutsi pasó la mayor parte del tiempo transcurrido entre los 60 y fines de los 80 masacrando a hutus políticamente activos que trataron de sacarlos del poder: miles en 1965, tal vez hasta 100.000 en 1972, unos 5.000 en 1988. Al menos una parte de la responsabilidad, según Basil Davidson ("The Black Mans Burden") pertenece al legado colonial. Tanto en Ruanda como en Burundi la relación entre tutsis y hutus había sido de castas, siendo la minoría tutsi dominante- pero era un sistema de casta con obligaciones mutuas y derechos por costumbres.
El colonialismo belga hizo que los tutsis pasaran de ser una casta superior comprometida y con responsabilidades a ser una minoría dictatorial sin compromisos ni
responsabilidades. El resultado fue una ruptura entre los dos grupos, profundizada por la intervención occidental, que se dio a partir de la globalización en su forma de "causa juzgada": en 1990 Ruanda sufrió una devaluación de su moneda que dejó a muchos jóvenes sin trabajo. En 1989 el precio mínimo establecido para el café, que le aseguraba un ingreso mínimo a los campesinos, fue eliminado por exigencia del Banco Mundial.
Pobreza, desempleo e inseguridad económica no llevan indefectiblemente hacia violencia genocida pero la alimentan, al haber más personas dispuestas a creer en una campaña organizada por la "búsqueda de chivos expiatorios". En África, con un nivel tan alto de propiedad extranjera en la economía, donde el estado es una fuente esencial de trabajo, la competencia por el patronazgo estatal puede ser (y fue) manipulada por movimientos comunales como el Hutu Power.
Occidente también tiene papel central en la crisis africana del SIDA. Mientras que existe cierta controversia sobre si el SIDA es la causa de la muerte de millones de africanos, tal cual lo aseguran la mayoría de los profesionales de la salud, y sobre el hecho de si hay 35 millones de africanos infectados, tanto opositores como investigadores del tema SIDA concuerdan en que la respuesta correcta no es, definitivamente, la contracción de los sistemas públicos de salud y la exacerbación de la pobreza a través de SAPs. El desacuerdo es sobre drogas. Las drogas baratas y genéricas contra el SIDA parecen haber tenido éxito en reducir la transmisión y prolongar la vida en Brasil. Un efecto colateral de las drogas genéricas es que interfieren con los derechos a las ganancias de las corporaciones farmacéuticas, derechos protegidos por organismos de comercio como la OMC, y que son reforzados por instituciones financieras internacionales. Los opositores al tema del SIDA, en su mayoría, están de acuerdo en que la salud de las personas tiene prioridad sobre las ganancias de las corporaciones. Están en desacuerdo sobre el hecho de que las drogas ayudan a dicha salud. Sea cual sea el caso, las drogas deberían estar disponibles, como lo son en Brasil y como los son para las clases altas. El ejemplo de las drogas es, en realidad, una buena ilustración del tema de las indemnizaciones. ¿Quién debería sufrir económicamente para que sea protegida la salud de los africanos?: las corporaciones farmacéuticas. Estas corporaciones pueden ser ofrecidas como opciones por no interferir con la producción de genéricos o ser nacionalizados y administrados en interés público, destinándose las ganancias a la construcción de sistemas de salud públicos en África. De la misma forma, ¿quién debería reconstruir la producción farmacéutica de Sudán y reparar los daños ocasionados por su pérdida?: el gobierno de los EEUU, sacando, para ello, fondos del presupuesto militar. ¿Quién debería sufrir las consecuencias cuando las deudas africanas son borradas de los libros?: las instituciones prestamistas y sus beneficios. ¿Quién debería pagar por la
"reestructuración" de la agricultura, el transporte, las comunicaciones, el desarrollo y la independencia local en África?: aquellos gobiernos y corporaciones que se beneficiaron con el saqueo- en otras palabras, las elites del primer mundo. ¿Cuánto es suficiente?: lo que haga falta para reparar el daño y restaurar la igualdad entre África y el mundo. Esto es factible técnica y económicamente. Los recursos para reconstruir África existen. Lo que Occidente debe es una relación de igualdad y los recursos para deshacer el daño que ha causado. En el proceso, las elites de países ricos perderían mucho poder, beneficios y control, pero esto debe suceder de cualquier modo.

La fuente: Justin Podur es estudiante graduado de la Universidad de Toronto. Mantiene la página de la crisis de Chiapas/Zapatista de Znet y la de South Asia Watch. También traduce para la Columbia Support Network.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Reflexión: cubanización afroperuana

En la decada del 50 dos peruanos comenzaron a develar para el gran publico, los secretos perdidos de la cultura que los africanos crearon en el Perú. Ya antes, un marinero retirado, había publicado algunas interesantes investigaciones sobre los afroperuanos, inspirado en su "mama Heradia", como el llamaba a la negra que lo crió.... Lo que se había perdido: Lengua, sistemas religiosos, organizaciones sociales africanas y otras cosas mas, se empezaron a develar, recrear o investigar por estos años y desde años antrás. Siempre los seres humanos sentimos la necesidad de identificarnos con un pasado común. La familia es el claro ejemplo de que esto incluso es un deseo totalmente natural, como tambien lo es, identificarse con una cultura propia..

Mientras en 1910-1920 se bailaba el "Fox Trop" antes que la marinera o la zamacueca en el Jr Trujillo en el rimac, o bailar Tango era un signo de status social, antes que bailar marinera; a partir de 1930 la musica cubana entra con fuerza, no solo al Perú, sino a casi todas las pistas de baile en el mundo.


La musica cubana nació como casi todas las musicas negras: desde la resistencia cultural y social. En principio, la musica en Africa tiene un motivo espiritual y religioso, luego, festivo. En cuba la musica de los congos, los yorubas y los Efik, fueron las principales influencias, religiosas y festivas. Especialmente la primera (datos tomados del libro CUBA SANTA, 1998 Editorial el país Aguilar, Natalia Bolívar). La musica religiosa y espiritual quedo ahí, no se movió en siglos y no se ha movido ni creo que se movera, porque alude a espectros superiores, que no deben ser cambiados.
Sin embargo, luego del rito, viene el tumbao, la rumba, el guaguancó y el vacunao, del mismo modo que aca, luego de las procesiones del señor de los milagros, los cofrades se entregaban (y entregan) al baile y al licor. Tal vez este primer punto sería importante de rescatar: Tanto en Cuba como en el Perú, los afrodescendientes siempre han practicado el binomio: Religión/Diversión, como una tradición destacable.
Por proceso histórico, y por alguna maldición, digo yo, antigua; la musica original de los negros peruanos fue olvidada y perdida. Tal vez por su poca difusión, tal vez por la fragmentación de la población negra en el Perú (muchas pequeñas poblaciones lejos la una de la otra), que al mismo tiempo puedan haber ocasionado menos sentimiento de grupo, y al mismo tiempo, la necesidad de conseguir un espectro cultural en el cual reflejarse, un espectro lo mas parecido al propio posible. Lo mas africano posible. Es el PACÍFICO NEGRO VS. ATLANTICO NEGRO señores. Es válido, ha reforzado la identidad transnacional con los otros afroamericanos, ha introducido una inyección de ritmo a los olvidados ritmos negros del Perú, pero tambien, lamentablemente como todo exceso en la vida, veo que ha ocasionado y esta ocasionando una CUBANIZACIÓN afroperuana.
En esmeraldas y en el chocó la gente baila salsa (mas dura que cubana), pero viven en un constante reforzamiento de la propia identidad y del propio valor cultural. Aca estamos acubanados, desde la vestimenta, la musica que escuchamos, la forma en que hablamos, los temas de conversación que tenemos... solo falta que fundemos una pequeña colonia de cuba en Lima y Chincha (en esta provincia del sur veo lo mismo, aunque con menos incidencia pues es una provincia).
La revalorazión de lo afroperuano, pasa, necesariamente por la discusión y reflexión de este punto. Nosotros somos negros peruanos, nuestros ancestros nacieron, vivieron y murieron entre las cañas secas de las haciendas del norte, o entre copos de algodon y racimos de Vid en el Sur. Pelearon por su libertad vendiendo agua, leña y potajes afroperuanos. Pelearon por la libertad de este país y dieron su vida por ello. Nos dieron el son de los Diablos, la zamacueca, la marinera, el tondero, la cumanana, el festejo (sin bongós ni congas), nos dieron la cajita, el zapateo, el fabuloso cajón afroperuano. Nos han heredado la mas fabulosa comida de la región (lo menos).

Creo que tenemos una responsabilidad con nuestro pasado para buscar un futuro mas reivindicado, mas justo y mas visibilizado para nuestros hijos. Debemos creo, colocar como prioridad en nuestra agenda de vida personal, aprender algo mas sobre nuestra cultura y nuestra historia.

Finalmente es lo que somos.

saludos

sábado, 14 de febrero de 2009

SOMOS LO QUE SOMOS: AFRICA EN AMERICA

Africa en America. Un continente dentro de otro, o mejor... un continente que le pertenece a otro. Esa pertenencia indisoluble de Africa hacia America es algo que siempre me fascinó. Tratar de decifrar en que toque del cajón, en que bordón de la guitarra, en que golpe de la quijada, esta el ancestro africano.

Hace como 7 años, en un viaje en Santiago, Chile, un amigo periodista me hizo escuchar un disco triple llamado Africa in America: Music from 19 countries (aunque era de edición mexicana, estaba en inglés - plop). Tres discos con casi toda la riqueza musical que los afrodescendientes impregnaron nuestro continente. Algunos de los temas me sonaban conocidos (el genero musical digo), no era la primera vez que escuchaba una marinera de Lima, una cumbia, un merengue o un son.. pero quede fascinado al escuchar por primera vez la fuerza de un Gwoka de Guadalupe, un verdadero candomble brasileiro (grabado en un terreiro, con posesión espiritual y todo), la estruendosa polirritmia de la columbia cubana, la espiritualidad del Dugu garífuna o del Gospel estadounidense. O tambien los hasta ese momento desconocidos para mí, salves dominicanos, Culo'e puya venezolanos y tamboritos panameños, todos ellos con fuertes influencias catolico-cristianas en las letras. O enterarme de que el ritmo punta (ese que popularizaron a principios de los 90, con sopa de caracol, etc), era en realidad un cantico garífuna a la belleza y la alegría. Me llamó mucho la atención el brokdown de Belice, una música fuerte pero al mismo tiempo muy alegre, tocada con timbal y acordeón. Algo asi, aunque mas tradicional, es el merigue de Haití, que junto con el vudú (tambien en el disco) son las 2 expresiones musicales que presentan a la isla del general Louverture, en el disco.

Otro descubrimiento fue que para los que piensan que cuba solo se mueve al ritmo de la timba, pues existen las columbias, el guaguanco (tradicional), la tonada trinitaria, en changui y el nenguon, (estos ultimos vienen a ser como los bisabuelos de la salsa), constituyendo a la isla de Fidel en la musicalmente mas rica de afroamerica.

Como olvidar la dulce melodía del blues y del zydeco estadounidenses, que, junto con la versión jazz clasico de nueva orleans, representan de la mejor forma a los afroestadounidenses. La isla del tesoro no podía quedar fuera con dos de sus principales expresiones: el mento y el reggae.


No cabe duda, los ritmos africanos han dejado una profunda huella en nuestra America. En total los generos que incluyen el disco conforman el 90% de la raíz de la música que baila el mundo, incluyendo el Rock & Roll (no Rock, sino Rock & Roll), lo cual a su vez, implica reconocer que la presencia africana en la musica de todo el mundo, es indudable, incomparable e irrefutable.
El reconocimiento esta, creo yo, sin embargo, tal vez por algunas formas de interpretar estas influencias, mal direccionado. Lamentablemente los afroamericanos hemos y somos minimizados por algunas características en teoría "mas resaltantes" de nuestra memoria ancestral. La musica y la danza para muchas culturas del mundo, y especialmente para las africanas, son formas de expresar sentimientos, individuales y colectivos, algo que con la comercialización y mercadización de las mismas, en la actualidad, se han reducido (con honrosas excepciones) a un juego publicitario, a una venta de erotismo sin ningun sentido humano, valorable en el contexto actual.

Este disco para mi, fue y es un referente principal cuando quiero empaparne de africanía, esa africanía que esta a veces tan lejos (al otro lado del mundo), pero al mismo tiempo la tenemos tan cerca (hay una marinera de Lima en el disco 2).

jueves, 29 de enero de 2009

"La gran reunión"

Monserrate, el Rímac, Barrios Altos, El Cercado, el Callao, La Victoria... son barrios tradicionales de la ciudad de Lima que representan y mantienen las tradiciones limeñas, consolidadas desde el siglo XIX. Los carnavales, tal cual los conocemos hoy (aunque no tan maleaos) se empezaron a practicar en los meses de febrero de fines del siglo antepasado. La diferencia es que la gente se "mojaba" con perfumes y esencias de rosas... Otra de las tradiciones eran las fiestas de la pampa de amancaes, desaparecidas hace mas de 60 años pues su base religiosa era la fiesta del corpus, la cual ya no se celebra en Lima en las dimensiones que tenía en la colonia y la primera y media republica. Ahi se practicaba la añorada zamacueca y el olvidado son de los diablos, expresiones africanoides de la costa peruana.

Las fiestas religiosas tençian un lugar especial en la vida social de la ciudad. El señor de los milagros en octubre, la fiesta de la virgen del Carmen, en Julio y San Martín de Porres en Noviembre fueron las mas populares. Aunque a decir de mi padre, habían muchas más por esos tiempos en Lima. El señor de trinitarias, de la buena muerte, el señor de cocharcas, el señor de Limpias, nuestro señor de la buena muerte, etc, etc formaban un extenso panteón de santos e imagenes religiosas, que aún hoy se resisten a desaparecer.

Todas estas tradiciones populares fueron siempre acompañadas de la musica criolla. Los valses, las polkas, las marineras y los panalivios eran cosa común por aquellas épocas... y en vivo y directo... que belleza que hemos perdido! de escuchar la musica en vivo...

La música, el ritmo, relacionado con la fiesta, han sido desde siempre el espacio de olvido del dolor. Como tales tienen una función social mas que importante, pero poco resaltada por diversos investigadores y menos aún en los proyectos de desarrollo social. Todo lo contrario, se le relaciona aún con el subdesarrollo y la vida fácil, cuando (y en el peor de los casos) solo ha sido la respuesta natural ante la exclusión social y cultural. Pocas personas no pertenecientes a el mundo criollo han llegado a comprender la función que explico. Ademas de esa función social, inicialmente tienen una función folklórica, pero eso es tema de otras reflexiones.

El valse, la musica criolla por excelencia, tiene un extraordinario repertorio de temas y melodías que estoy seguro podrían, con un poco de atención de por medio, hacernos reflejar en nuestra vorágine vida actual, dejaríamos de verlo como desfasado y solo jaranero. Aunque a decir verdad esa errónea idea ha sido potenciado por los manejos publicitarios y comerciales del genérico "musica criolla" o "criollismo".



Los hay poéticos:



"Muchachita ingenua, de los ojos negros

no eres nisiquiera la sombra de ayer

hoy vives un mundo, de desilusiones

hurdida en la niebla de tu atardecer"

(Serafina Quinteras)



Reivindicadores:



"al dulce bordonear de las vihuelas

hoy dia se estremece como antaño

el viejo callejón de un solo caño

con el repiquetear de castañuelas"

(Hermanos Santa Cruz)


Tambien (como no), romanticos

"Habreme y no me cierres
las puertas de oro,
dame vida de tu amor
y no me engañes
escucha la pasión
del que agoniza
matame con el fuego de tus miradas
hazme polvo y vuélveme cenizas..."

Vals "Cenizas" (Guardia vieja)


He escuchado con muchísima emoción y nostalgia un excelente trabajo musical llamado "La gran reunión", que, como una especie de Buena Vista Social Club limeño, ha rescatado lo mas puro, autentico, nostalgico y precioso de un tiempo en el cual la esquina de la calle, la puerta del callejón, la fiesta religiosa y deportiva, eran los espacios de socialización para la gente mas pobre.
Un documento en audio que nos hace regresar a esa época de nuestros abuelos, muchos de ellos migrantes de antiguas zonas de haciendas costeñas del sur y norte de Lima, que como los actuales migrantes andinos, llegaron para dejar su influjo y su marca en los barrios mas populares de Lima; una Lima zamba que se va, y que es justo recordar con cariño, pues una parte de ella tambien nos pertenece. Una Lima que mantiene algo de esa influencia africana en sus barrios mas antiguos y en estos archivos musicales.

Diecinueve hombres que sobrepasan los 60 años, han dado lo mejor de sí para dejarnos este documento que invito a que escuchen y traten de apreciar, especialmente los que a pesar de no haber experimentado directamente la vida de Lima en aquellos años, nos sentimos parte "de" esa identidad "creola" y queremos reivindicarla.

martes, 27 de enero de 2009

4 de noviembre de 2009. 9 pm de la noche, regresaba de uno de esos días de trabajo clasicos, con dolores de espalda y de cabeza, esperando que caiga la noche para poder regresar a casa y descansar tirado en la cama.
Pero esa noche tenía algo especial. Lo supuse desde un primer instante. Casi un año atrás, un amigo de Colombia, Daniel, me había enviado un mail adjuntando la información de que un afroamericano (y que no sea el REV. Jesse Jackson) se quería postular a la presidencia de los Estados Unidos de America. "la presidencia de los Estados Unidos de America" (pensé) el cargo tal vez de mas trascendencia política del mundo, en el país mas poderoso del mundo, y tambien en uno de los países con mas conflictos raciales tuvieron (y tienen aún); podría elegir un presidente negro?, me preguntaba. Mi respuesta, debo confesar fue siempre negativa. No cabía dentro de mis esperanzas y perspectivas, la idea de que la gran mayoría de blancos norteamericanos, eligieran a un presidente afroamericano.
No creí hasta que ví y oí el discurso del hombre de Hawai, hijo de un Luo Keniata y de una mujer blanca de Kansas. Y ahi me comence a interesar mas por su historia... y yo que había pensado que no tenía posibilidades... en fin.
Barack Obama nació y creció con el estigma comun a los afrodescendientes: ser minoría dentro de una mayoría q siempre hace notar la diferencia, como algo negativo. Definitivamente el amor de su familia materna (el padre lo abandono de niño), junto a un carisma e inteligencia naturalmente innegables, hicieron q el joven Barack, asuma su rol en el mundo que le tocó vivir. Movilizador social, defensor de los mas debiles por naturaleza; el a colocado a la lucha por los derechos de los mas desfavorecidos, una forma de ver la política, pero además un ejemplo para toda persona que siendo excluída de una u otra forma, toma su papel en el mundo sin miedo, lo asume, lo encara y lo vence para conseguir lo que en siglos, pocos pudieron imaginar: El hijo de los antiguos esclavos, es ahora presidente.
Obama no es presidente por ser negro, pero el hecho de que el presidente de la nación mas poderosa hoy por hoy, sea afrodescendiente, estoy seguro que nos llenará de orgullo por mucho tiempo. Tal vez ese 4 de noviembre de 2008, haya marcado un hito histórico para nosotros, un momento en el cual pudimos ver que el "Yes we can" de Obama, no era solo un mensaje para su país, sino para cualquier persona en el mundo que haya pasado por la dura experiencia de ser discriminado por su origen étnico.
Aún recuerdo a mi abuelo, diciendo que nunca quizo viajar a norteamerica porque ahi trataban muy mal a los negros. Me hubiera gustado ver su rostro el día 4 de noviembre de 2008. Lágrimas de emoción, como las que derramamos todos nosotros, hubieran corrido por sus mejillas, lagrimas de emoción ante el hecho simbólico de ver coronado un esfuerzo de siglos (de todos los afrodescendientes) con este hecho histórico, que sin duda, marcara nuestro futuro.