jueves, 29 de enero de 2009

"La gran reunión"

Monserrate, el Rímac, Barrios Altos, El Cercado, el Callao, La Victoria... son barrios tradicionales de la ciudad de Lima que representan y mantienen las tradiciones limeñas, consolidadas desde el siglo XIX. Los carnavales, tal cual los conocemos hoy (aunque no tan maleaos) se empezaron a practicar en los meses de febrero de fines del siglo antepasado. La diferencia es que la gente se "mojaba" con perfumes y esencias de rosas... Otra de las tradiciones eran las fiestas de la pampa de amancaes, desaparecidas hace mas de 60 años pues su base religiosa era la fiesta del corpus, la cual ya no se celebra en Lima en las dimensiones que tenía en la colonia y la primera y media republica. Ahi se practicaba la añorada zamacueca y el olvidado son de los diablos, expresiones africanoides de la costa peruana.

Las fiestas religiosas tençian un lugar especial en la vida social de la ciudad. El señor de los milagros en octubre, la fiesta de la virgen del Carmen, en Julio y San Martín de Porres en Noviembre fueron las mas populares. Aunque a decir de mi padre, habían muchas más por esos tiempos en Lima. El señor de trinitarias, de la buena muerte, el señor de cocharcas, el señor de Limpias, nuestro señor de la buena muerte, etc, etc formaban un extenso panteón de santos e imagenes religiosas, que aún hoy se resisten a desaparecer.

Todas estas tradiciones populares fueron siempre acompañadas de la musica criolla. Los valses, las polkas, las marineras y los panalivios eran cosa común por aquellas épocas... y en vivo y directo... que belleza que hemos perdido! de escuchar la musica en vivo...

La música, el ritmo, relacionado con la fiesta, han sido desde siempre el espacio de olvido del dolor. Como tales tienen una función social mas que importante, pero poco resaltada por diversos investigadores y menos aún en los proyectos de desarrollo social. Todo lo contrario, se le relaciona aún con el subdesarrollo y la vida fácil, cuando (y en el peor de los casos) solo ha sido la respuesta natural ante la exclusión social y cultural. Pocas personas no pertenecientes a el mundo criollo han llegado a comprender la función que explico. Ademas de esa función social, inicialmente tienen una función folklórica, pero eso es tema de otras reflexiones.

El valse, la musica criolla por excelencia, tiene un extraordinario repertorio de temas y melodías que estoy seguro podrían, con un poco de atención de por medio, hacernos reflejar en nuestra vorágine vida actual, dejaríamos de verlo como desfasado y solo jaranero. Aunque a decir verdad esa errónea idea ha sido potenciado por los manejos publicitarios y comerciales del genérico "musica criolla" o "criollismo".



Los hay poéticos:



"Muchachita ingenua, de los ojos negros

no eres nisiquiera la sombra de ayer

hoy vives un mundo, de desilusiones

hurdida en la niebla de tu atardecer"

(Serafina Quinteras)



Reivindicadores:



"al dulce bordonear de las vihuelas

hoy dia se estremece como antaño

el viejo callejón de un solo caño

con el repiquetear de castañuelas"

(Hermanos Santa Cruz)


Tambien (como no), romanticos

"Habreme y no me cierres
las puertas de oro,
dame vida de tu amor
y no me engañes
escucha la pasión
del que agoniza
matame con el fuego de tus miradas
hazme polvo y vuélveme cenizas..."

Vals "Cenizas" (Guardia vieja)


He escuchado con muchísima emoción y nostalgia un excelente trabajo musical llamado "La gran reunión", que, como una especie de Buena Vista Social Club limeño, ha rescatado lo mas puro, autentico, nostalgico y precioso de un tiempo en el cual la esquina de la calle, la puerta del callejón, la fiesta religiosa y deportiva, eran los espacios de socialización para la gente mas pobre.
Un documento en audio que nos hace regresar a esa época de nuestros abuelos, muchos de ellos migrantes de antiguas zonas de haciendas costeñas del sur y norte de Lima, que como los actuales migrantes andinos, llegaron para dejar su influjo y su marca en los barrios mas populares de Lima; una Lima zamba que se va, y que es justo recordar con cariño, pues una parte de ella tambien nos pertenece. Una Lima que mantiene algo de esa influencia africana en sus barrios mas antiguos y en estos archivos musicales.

Diecinueve hombres que sobrepasan los 60 años, han dado lo mejor de sí para dejarnos este documento que invito a que escuchen y traten de apreciar, especialmente los que a pesar de no haber experimentado directamente la vida de Lima en aquellos años, nos sentimos parte "de" esa identidad "creola" y queremos reivindicarla.

martes, 27 de enero de 2009

4 de noviembre de 2009. 9 pm de la noche, regresaba de uno de esos días de trabajo clasicos, con dolores de espalda y de cabeza, esperando que caiga la noche para poder regresar a casa y descansar tirado en la cama.
Pero esa noche tenía algo especial. Lo supuse desde un primer instante. Casi un año atrás, un amigo de Colombia, Daniel, me había enviado un mail adjuntando la información de que un afroamericano (y que no sea el REV. Jesse Jackson) se quería postular a la presidencia de los Estados Unidos de America. "la presidencia de los Estados Unidos de America" (pensé) el cargo tal vez de mas trascendencia política del mundo, en el país mas poderoso del mundo, y tambien en uno de los países con mas conflictos raciales tuvieron (y tienen aún); podría elegir un presidente negro?, me preguntaba. Mi respuesta, debo confesar fue siempre negativa. No cabía dentro de mis esperanzas y perspectivas, la idea de que la gran mayoría de blancos norteamericanos, eligieran a un presidente afroamericano.
No creí hasta que ví y oí el discurso del hombre de Hawai, hijo de un Luo Keniata y de una mujer blanca de Kansas. Y ahi me comence a interesar mas por su historia... y yo que había pensado que no tenía posibilidades... en fin.
Barack Obama nació y creció con el estigma comun a los afrodescendientes: ser minoría dentro de una mayoría q siempre hace notar la diferencia, como algo negativo. Definitivamente el amor de su familia materna (el padre lo abandono de niño), junto a un carisma e inteligencia naturalmente innegables, hicieron q el joven Barack, asuma su rol en el mundo que le tocó vivir. Movilizador social, defensor de los mas debiles por naturaleza; el a colocado a la lucha por los derechos de los mas desfavorecidos, una forma de ver la política, pero además un ejemplo para toda persona que siendo excluída de una u otra forma, toma su papel en el mundo sin miedo, lo asume, lo encara y lo vence para conseguir lo que en siglos, pocos pudieron imaginar: El hijo de los antiguos esclavos, es ahora presidente.
Obama no es presidente por ser negro, pero el hecho de que el presidente de la nación mas poderosa hoy por hoy, sea afrodescendiente, estoy seguro que nos llenará de orgullo por mucho tiempo. Tal vez ese 4 de noviembre de 2008, haya marcado un hito histórico para nosotros, un momento en el cual pudimos ver que el "Yes we can" de Obama, no era solo un mensaje para su país, sino para cualquier persona en el mundo que haya pasado por la dura experiencia de ser discriminado por su origen étnico.
Aún recuerdo a mi abuelo, diciendo que nunca quizo viajar a norteamerica porque ahi trataban muy mal a los negros. Me hubiera gustado ver su rostro el día 4 de noviembre de 2008. Lágrimas de emoción, como las que derramamos todos nosotros, hubieran corrido por sus mejillas, lagrimas de emoción ante el hecho simbólico de ver coronado un esfuerzo de siglos (de todos los afrodescendientes) con este hecho histórico, que sin duda, marcara nuestro futuro.