martes, 27 de enero de 2009

4 de noviembre de 2009. 9 pm de la noche, regresaba de uno de esos días de trabajo clasicos, con dolores de espalda y de cabeza, esperando que caiga la noche para poder regresar a casa y descansar tirado en la cama.
Pero esa noche tenía algo especial. Lo supuse desde un primer instante. Casi un año atrás, un amigo de Colombia, Daniel, me había enviado un mail adjuntando la información de que un afroamericano (y que no sea el REV. Jesse Jackson) se quería postular a la presidencia de los Estados Unidos de America. "la presidencia de los Estados Unidos de America" (pensé) el cargo tal vez de mas trascendencia política del mundo, en el país mas poderoso del mundo, y tambien en uno de los países con mas conflictos raciales tuvieron (y tienen aún); podría elegir un presidente negro?, me preguntaba. Mi respuesta, debo confesar fue siempre negativa. No cabía dentro de mis esperanzas y perspectivas, la idea de que la gran mayoría de blancos norteamericanos, eligieran a un presidente afroamericano.
No creí hasta que ví y oí el discurso del hombre de Hawai, hijo de un Luo Keniata y de una mujer blanca de Kansas. Y ahi me comence a interesar mas por su historia... y yo que había pensado que no tenía posibilidades... en fin.
Barack Obama nació y creció con el estigma comun a los afrodescendientes: ser minoría dentro de una mayoría q siempre hace notar la diferencia, como algo negativo. Definitivamente el amor de su familia materna (el padre lo abandono de niño), junto a un carisma e inteligencia naturalmente innegables, hicieron q el joven Barack, asuma su rol en el mundo que le tocó vivir. Movilizador social, defensor de los mas debiles por naturaleza; el a colocado a la lucha por los derechos de los mas desfavorecidos, una forma de ver la política, pero además un ejemplo para toda persona que siendo excluída de una u otra forma, toma su papel en el mundo sin miedo, lo asume, lo encara y lo vence para conseguir lo que en siglos, pocos pudieron imaginar: El hijo de los antiguos esclavos, es ahora presidente.
Obama no es presidente por ser negro, pero el hecho de que el presidente de la nación mas poderosa hoy por hoy, sea afrodescendiente, estoy seguro que nos llenará de orgullo por mucho tiempo. Tal vez ese 4 de noviembre de 2008, haya marcado un hito histórico para nosotros, un momento en el cual pudimos ver que el "Yes we can" de Obama, no era solo un mensaje para su país, sino para cualquier persona en el mundo que haya pasado por la dura experiencia de ser discriminado por su origen étnico.
Aún recuerdo a mi abuelo, diciendo que nunca quizo viajar a norteamerica porque ahi trataban muy mal a los negros. Me hubiera gustado ver su rostro el día 4 de noviembre de 2008. Lágrimas de emoción, como las que derramamos todos nosotros, hubieran corrido por sus mejillas, lagrimas de emoción ante el hecho simbólico de ver coronado un esfuerzo de siglos (de todos los afrodescendientes) con este hecho histórico, que sin duda, marcara nuestro futuro.

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